Cómo pelear con una hidra

e elegido mi propósito: venceré a una Hidra y reclamaré su tesoro, como los antiguos héroes.

La aventura será peligrosa, pero si sigo en mi curso actual, me volveré loco. Ya he tenido suficiente de estar sentado en este cuarto polvoso, encorvado sobre un escritorio, con los dedos acalambrados y manchados de tinta.

No estoy seguro de qué es lo que me atrae sobre esta ambición tan particular, pero es importante para mí. Si no actúo ahora, quedaré relegado a una vida de arrepentimiento.

Para bien o para mal debo hacerlo.


Papá y mamá creen que soy un tonto.

“Nuestra familia es lo suficientemente próspera”, dicen. “¿Para qué buscar problemas? ¿Para qué cazar fortuna y renombre? ¿Por qué apostar así tu futuro?